Desniveles 1
Así me siento: enterrado en tierra blanca
con mi cabello asustado
y la espalda tensada como un violín sin arco.
Pienso: no sé dónde olvidé mis manuales
y mi vida.
La otra, la que no tengo.
Fue en esta esquina del camión de azúcar
la última vez que te vi.
Estabas subida en trompo grande,
mareada de las mismas fotos,
pero danzante.
Recuerdo el río
de un solo camino
separándonos
sin orillas en común.
Crecí aprendiendo a escarbar
la tierra del jardín de mamá
sabiendo que tu sabor a sal de mar
vuelve costra las raíces.



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