Tensión
El tiempo ha pasado, pero la espera se ha quedado. Callada pero intensa. Se siente tanto que los espejos evitan el contacto visual, que las cortinas son de azul cielo y que las sábanas se untan en un calor ajeno. El tiempo pasa, pero mis pestañas siguen colgadas de los cables de tensión, por si saludas al perro de la esquina, por si buscas, confundido, mi ventana, por si me rastreas al alejarte y confirmas que sigo pintado en la distancia. Aún no vuelves aunque ya no me quedan relojes en la casa. Se acumulan tus silencios donde antes estaba tu boca aguda. Se me llenaron las manos de las palabras que te diría, pero que no existen porque aún no te asomas por esta espera. Tu huida se ha lanzado contra la pared conmigo. Las esquirlas se han incrustado en el cuero, y no saldrán. Las persianas ya no suben más; la casa aprendió a no mirar.









