Un jueves
Aunque los lunes se han vuelto mi única compañía parece que mi corazón ha decidido vivir para siempre en jueves, donde me quisiste y me alertaste de los amores sin calendario. Un jueves me besaste en la sangre que fluía hacia mi corazón pero que dejó de hacerlo cuando se te acabaron los días y a mí me sobraban los años. Ahora, mi cabeza es el único lugar donde mi sangre puede recordarte sin persecuciones ni contratiempos porque tu recuerdo me hace inmóvil pero mantiene mi mente cruzando dimensiones de tiempo y espacio. Los jueves de ahora no existen porque no me besas. Son sólo el día después del miércoles y el día antes del viernes. Los jueves de enero, los jueves de julio, y el jueves de ayer no eran nunca iguales. En todos me quisiste diferente. En uno, me mostraste que el miércoles era el final de un puente que conect...